La Justicia investiga un caso que conmociona al barrio Nueva Córdoba. Luciana Ojeda, de 36 años, fue encontrada sin vida el miércoles 15 de julio en un edificio de la calle Ituzaingó al 600. Si bien inicialmente no se detectaron rastros de violencia física evidente, el testimonio de su familia dio un giro a la causa.
El entorno de la víctima realizó una presentación formal para que se ponga la lupa sobre "Yan", un hombre de 45 años de nacionalidad polaca que mantenía una relación con Luciana desde hacía algunos meses
Según relataron los familiares a El Doce, el hombre había llegado desde Europa 10 días antes del trágico desenlace. La pareja se había instalado en ese departamento y planeaba mudarse pronto a la zona de Argüello.
Acusaciones de violencia y sospechas
Los familiares de Ojeda sostuvieron que el vínculo no era sano. “Yan era violento y tenía problemas con el alcohol”, afirmaron sobre el sospechoso, quien estaba en la casa al momento del hecho, según su versión.
Al momento del hallazgo, en el departamento también habría estado la hija de Luciana, de apenas 5 años. La pequeña quedó bajo el cuidado de su familia materna mientras se esclarecen las circunstancias de la muerte.
La causa, caratulada preventivamente como muerte de etiología dudosa, pasó a manos del fiscal Gonzalo Berrotarán Romano. El funcionario lidera la Fiscalía de Instrucción de Violencia de Género y Familiar de 5° Turno.
El misterio del botón antipánico
Uno de los puntos más llamativos del caso fue la activación del botón antipánico a las 5 del miércoles. Luciana contaba con este dispositivo debido a denuncias previas contra un exmarido.
Sin embargo, los investigadores confirmaron que ese hombre permanece detenido desde hace tiempo, lo que descartaría su participación directa en los hechos actuales. Casi en simultáneo, el ciudadano polaco también llamó al 911 solicitando ayuda.
Al llegar al lugar, el personal policial y el servicio de emergencias 107 encontraron a la mujer inconsciente en el piso de una habitación. A pesar de las intensas maniobras de reanimación (RCP), los médicos constataron su fallecimiento en el lugar.
A la espera de pericias claves
Aunque la autopsia preliminar determinó que el cuerpo no presentaba lesiones externas ni signos de una agresión física directa, la investigación no está cerrada. La Justicia busca determinar si hubo una causa interna o tóxica.
Fuentes judiciales indicaron que los resultados de los exámenes toxicológicos serán determinantes para avanzar en cualquier acusación contra la pareja. Se busca confirmar si la muerte fue por una descompensación, un infarto o un episodio relacionado al consumo.
Por el momento, el entorno de Ojeda exige celeridad para conocer qué ocurrió realmente dentro de esas paredes. El caso sigue rodeado de dudas que solo la ciencia forense podrá resolver de manera definitiva en los próximos días.